En una sesión maratónica, la Cámara de Diputados otorgó media sanción al "Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones en Nuevas Industrias" (Súper RIGI). Impulsado por el Ministerio de Economía, este marco normativo busca posicionar a la Argentina como un polo de atracción para capitales de gran escala en sectores de vanguardia tecnológica que aún se encuentran en fase embrionaria en el país.
A diferencia del RIGI convencional, esta versión "Súper" profundiza los incentivos para acelerar el desarrollo de industrias críticas como la biotecnología, la fabricación de semiconductores, el hidrógeno verde y la movilidad eléctrica.
Las 10 claves del Súper RIGI
1- Umbral de inversión: los proyectos deben superar los U$S1.000 millones, con la obligación de desembolsar el 20% en los primeros dos años.
2- Beneficio impositivo récord: la alícuota del Impuesto a las Ganancias se reduce al 15% (frente al 25% del RIGI estándar).
3- Blindaje fiscal: estabilidad normativa por 30 años y prohibición a las provincias adheridas de crear nuevos gravámenes locales.
4- Cero aranceles: exención total de derechos de importación y exportación para los bienes vinculados al plan de inversión.
5- Multiplicador de inversión: para alcanzar el cupo de U$S1.000 millones, cada dólar invertido en desarrollo tecnológico se computará como dos (doble cómputo).
6- Alivio en dividendos: alícuota reducida del 3,5% para la distribución de utilidades.
7- Costos laborales: las contribuciones patronales se reducen al 10%.
8- Seguridad jurídica: ell régimen permite dirimir controversias en tribunales internacionales (arbitraje).
9- Desarrollo local: los proyectos deben garantizar una inversión mínima del 20% en proveedores locales.
10- Tratamiento de pérdidas: quebrantos impositivos sin límite temporal para su uso.